10/12/2019 AdnCiudad.com (CABA) - Cable

“No cuenten conmigo para transitar el camino del desencuentro”


La Argentina tiene nuevo Presidente a partir de este martes. Alberto Fernández juró y recibió los atributos de mando de manos del presidente saliente Mauricio Macri, algo que no había ocurrido cuatro años atrás. Durante la ceremonia quedaron claras las diferencias de estilo con Cristina Kirchner. Luego de cuatro años de ausencia, volvió a escucharse la voz de la ex locutora oficial pero en este caso recibiendo “al Presidente de la unidad de los argentinos”, frase que utilizó en varias oportunidades durante la cadena nacional durante la cual se difundió el acto de jura y asunción del presidente Alberto Fernández. Si algo quedó claro durante la ceremonia es la diferencia de estilos entre el flamante Presidente y la vicepresidente Cristina Kichner. Ambos fueron cordiales con la ex vicepresidente Gabriela Michetti (incluso Alberto Fernández empujó su silla de ruedas para ingresar a la Cámara de Diputados) pero no fue así con el presidente saliente Mauricio Macri. Cuando ingresó Macri para ponerle la banda presidencial y darle el bastón de mando, Alberto Fernández lo saludó muy cordialmente mientras que Cristina Kirchner le dio la mano de mala gana y sin siquiera mirarlo. Mientras muchos de los presentes volvieron a cantar la marcha peronista al ver a Macri (ya lo habían hecho cuando juraron), el Presidente lo aplaudió en señal de respeto. Luego del traspaso formal de mando, Fernández se abrazó con Macri muy efusivamente y se desearon suerte mutualmente. Cristina Kirchner, sin embargo, ni si quiera atinó a saludarlo. Macri le dio una lapicera para firmar el acta, Fernández la usó mientras que Cristina Kirchner eligió usar otra. Después llegó el turno del discurso.“Desde la esperanza que millones de compatriotas han expresado en las urnas el pasado 27 de octubre, vengo a convocar a la unidad de toda la Argentina en pos de la construcción de un Nuevo Contrato de Ciudadanía Social”, resaltó en uno de los pasajes más destacados de su mensaje. Sobre ese pacto, afirmó que será “fraterno y solidario; fraterno, porque ha llegado la hora de abrazar al diferente, y solidario, porque en esa emergencia social es tiempo de comenzar por los últimos para después llegar a todos”. También expresó: “Tenemos que suturar demasiadas heridas abiertas en nuestra Patria. Apostar a la fractura y a la grieta significa apostar a que esas heridas sigan sangrando. Actuar de ese modo, sería los mismo que empujarnos al abismo. Lo expreso desde el alma, tanto a quienes me votaron como a quienes no lo hicieron. No cuenten conmigo para seguir transitando el camino del desencuentro. Quiero ser el Presidente capaz de descubrir la mejor faceta de quien piensa distinto a mí. Y quiero ser el primero en convivir con él sin horadar en sus falencias. Quiero ser capaz de corregir mis errores, en lugar de situarme en el pedestal de un iluminado”. “Debemos comprender que no existe la posibilidad de pedirle sacrificios a quien tiene hambre, no se le puede pedir sacrificios a quien no puede llegar a fin de mes. Debemos salir de esta situación con solidaridad, para que cuando se encienda la economía todos los sectores, sin excepción, puedan verse beneficiados. Pero hasta eliminar el hambre le pediremos mayor esfuerzo solidario a quien tenga más capacidad de darlo”, adelantó Alberto Fernández. En esa clave, el Presidente adelantó como medidas que se implementarán créditos no bancarios orientadas a las familias endeudadas, informó que habrá subsidios para pymes y planteó que elaborarán un nuevo proyecto de Presupuesto porque el realizado por la gestión de Cambiemos no representa los números de la economía. Además, adelantó que dispuso un decreto con el que intervendrá la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y que los “fondos reservados” que utiliza ese organismo irán al plan federal contra el hambre. Con un discurso encendido, Fernández dijo que enviará al Congreso un proyecto de reforma integral de la Justicia, para que se convierta en un nuevo “Nunca Más”. “Nunca Más a una justicia contaminada por servicios de inteligencia, 'operadores judiciales', procedimientos oscuros y linchamientos mediáticos. Nunca más a una justicia que decide y persigue según los vientos políticos del poder de turno”, consideró Alberto Fernández. “Queremos que no haya impunidad, ni para un funcionario corrupto, ni para quien lo corrompe, ni para cualquiera que viola las leyes. Ningún ciudadano por más poderoso que sea está exento de la igualdad ante la ley", agregó. “Para superar este muro que lo único que ha garantizado en la Argentina es la impunidad estructural, en los próximos días vamos a enviar al Parlamento un conjunto de leyes que consagren una integral reforma del sistema federal de justicia”, completó. Con respecto al sector educativo, el jefe de Estado anunció que convocará a establecer “las bases de un gran pacto educativo nacional con todos los miembros de la sociedad”. “No descansaremos hasta que un niño en una zona rural tenga el mismo acceso a la educación que un niño en un centro urbano”, consideró. “Cuando mi mandato concluya, la democracia argentina estará cumpliendo 40 años de vigencia ininterrumpida. Ese día quisiera poder demostrar que Raúl Alfonsín tenía razón. Espero que entre todos podamos demostrar que con la democracia se cura, se educa y se come. Pongámonos de pie y empecemos nuevamente nuestra marcha”, concluyó.

#93144244   Modificada: 10/12/2019 16:17 Cotización de la nota: $6.080
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